Una funda para barbacoa protege el aparato de la lluvia, el polvo y el sol y alarga su vida útil. Una funda ajustada se mantiene en su sitio y evita que la humedad llegue a quemadores y parrillas. Los materiales transpirables evitan la condensación.
Elige la funda a la medida de la barbacoa para que no se mueva y deja enfriar el aparato antes de cubrirlo.